domingo, 4 de mayo de 2008

Al azar de las ideas (Almafuerte)






Como se filtra el agua a través de las piedras, así discurre tu vida por entre las mil circunstancias inesperadas que brotan a su alrededor.

Tu propósito, tu ambición, tu ideal, tu idiosincracia, tu genialidad, tu ser adquirido, tu personal social, no se satisfacen más que a medias y a largos intervalos. Solamente aquello que conservas de la naturaleza no sufre privaciones: lo artificial, lo derivado, anda haciendo equilibrios constantemente y padeciendo desencantos a cada rato.

Puede ser que dos veces en diez siglos, haya dicho un hombre civilizado: he ahí que estoy satisfecho del todo. Entretanto, la bestia encaja con exactitud en su medio ambiente. Toda civilización no es más que una evasión del Paraíso.

No creas que subir es siempre agradable, ni pienses que bajar sea siempre doloroso. Muchos de los que habitan la cumbre miran a la planicie con envidia: y es posible que algunos de los que moran en la planicie, suspiran por el abismo.

Sólo aquellos que ignorar que no hay ni arriba ni abajo pretenden esa invención de las alturas. Nada está arriba y nada está abajo, sino mas o menos lejos de un punto convenido; y así también, nadie es superior y nadie es inferior, sino más o menos parecido a una ficción preestablecida, que puede dejar de serlo.

Si no fueras tan cobarde serías menos embustero: y si fueras menos embustero te saldrías fácilmente de las convenciones humanas: fuera de ellas serías más feliz.

Porque la felicidad consiste en vivir vida de verdad: mejor dicho todavía: la felicidad consiste en vivir cada uno su verdad. Como la sociedad ha labrado una sola verdad para todos, a unos les viene estrecha por demás, y a otros les viene demasiado holgada. La más perniciosa de las manías del hombre es legislar, y legislar no es más que perjudicar la variedad.

Nada te importe contradecirte, porque solamente los estériles no lo hacen. La verdad no debe sacrificarse a ningún sistema. Lo que se piensa hoy, que es el presente, no ha de sepultarse en lo que se pensó ayer, que es el pasado. íAy de los que tienen muchos días iguales!


1 comentario:

felixaguirre dijo...

El texto completo de este escrito es absolutamente recomendable.
De Almafuerte, Borges decia que escribió lo mejor y lo peor de la lengua, sin dudas este texto pertenece para mi al primer grupo.